Apartamento Benetusser
Apartamento Benetusser
DETALLES
Reforma Integral | Diseño y documentación
Año 2024
82 m2 | 3 Dormitorios | 1 Baño | Patio-Terraza
EQUIPO
Pedro Garcia, Maaike Pullar
La reforma de una vivienda de los años sesenta en el centro de Benetússer toma como punto de partida una condición singular del inmueble: su acceso privado al patio de manzana mediante una gran terraza, al situarse en un primer piso. Esta situación, frecuente en la edificación residencial del área metropolitana de Valencia, permite desplazar el carácter del piso hacia una configuración más cercana a la de una casa‑patio.
El proyecto reorganiza la vivienda a partir de esta relación privilegiada con el patio interior. Las zonas de día se sitúan en el espacio central, en contacto directo con la terraza, recuperando la lógica de los patios domésticos tradicionales del mediterráneo urbano. Los dormitorios se desplazan hacia la fachada principal o al fondo de la vivienda, liberando el corazón de la planta como ámbito común.
El espacio de día se concibe como un único ámbito continuo de salón, comedor y cocina, estructurado mediante dos envolventes complementarias. Un plano de suelo que se eleva para convertirse en pared en la zona de la cocina y, en oposición, un plano vertical que se prolonga hacia el techo mediante un zócalo continuo y una serie de elementos lineales —repisas, vigas y luminarias—. Ambas envolventes, casi simétricas, construyen un espacio unitario que dialoga con referencias tradicionales desde un lenguaje contemporáneo, otorgando una mayor escala perceptiva al conjunto.
La envolvente del suelo se materializa con baldosas cuadradas blancas, rejuntadas en tono tierra, interrumpidas por líneas de cerámica terracota que remiten a los pavimentos urbanos tradicionales del sur de España. La envolvente de pared y techo se resuelve en un amarillo albero, habitual en la arquitectura del Levante y Andalucía. La combinación de ambos planos genera un ambiente reconocible y familiar, abierto y luminoso, estrechamente vinculado al imaginario del verano mediterráneo.
En el centro del espacio común, la cocina se formaliza como una pieza autónoma y casi escultórica, evocando un quiosco o chiringuito estival. La composición se organiza mediante un elemento en U de color azul que integra los muebles bajos y las columnas de frigorífico y despensa, cruzado por un elemento en L de color arena que define los muebles altos.
Dentro de la zona común, el baño se plantea como una cabina independiente, envuelta en cerámica y formalizada a partir de los mismos gestos de envolvente y elemento central. Su escala y carácter remiten más a un vestuario o a un spa de piscina que a un baño doméstico convencional.
Los dormitorios se conciben como retiros privados, pequeñas cabañas dentro del conjunto. Un techo perforado los distingue espacialmente, mientras que el almacenamiento se resuelve mediante una topografía de armarios abiertos y barras de colgar, reforzando su carácter ligero y autónomo.
La intervención construye así una vivienda donde la vida doméstica se organiza en torno a un patio interior, reinterpretando el imaginario mediterráneo del verano y de la casa‑patio desde una lógica contemporánea.