Apartamento Gandia
Apartamento Gandia
DETALLES
Reforma Integral | Diseño, documentación y dirección de obra
Año 2025
104 m2 | 3 Dormitorios | 2 Baño | Balcón y Patio Interior
Fotografía. Germán Cabo
EQUIPO
Pedro Garcia, Maaike Pullar
El proyecto aborda la renovación de una vivienda de mediados del siglo XX situada en el centro de Gandía, entendiendo la reforma como una operación de actualización espacial más que como una mera reorganización programática. La intervención adapta la vivienda a las condiciones habitacionales contemporáneas mediante una lectura unitaria del espacio, la materia y la luz, aprovechando las características perimetrales del inmueble original.
La propuesta se articula en torno a la noción de topografía doméstica. El interior se concibe como un continuo generado a partir de la manipulación de un único plano material, asociado al suelo, a la piedra y a la tierra. Este plano se eleva, se pliega y se excava para producir tanto la organización espacial como los elementos de uso cotidiano: cocina, almacenaje, baños y patios emergen como configuraciones del mismo sistema, diluyendo los límites entre arquitectura y mobiliario fijo.
Sobre esta base densa y anclada se disponen elementos más ligeros y cromáticos que se apoyan sobre la topografía, introduciendo usos cotidianos y aportando contraste material y visual. Estos elementos funcionan como una capa superpuesta, más mutable, que completa el paisaje doméstico. La iluminación refuerza esta dualidad mediante planos lineales suspendidos que flotan sobre el espacio, estableciendo una tensión deliberada entre el plano cambiante del suelo y un plano superior abstracto y estable.
Esta relación entre lo pesado y lo ligero, entre lo continuo y lo superpuesto, comprime y descomprime el espacio en función de sus usos, otorgando a cada ámbito una condición específica sin recurrir a compartimentaciones convencionales.
La vivienda se abre a tres orientaciones y establece una relación directa con el exterior mediante dos elementos incrustados en la topografía que actúan como pequeños oasis: el balcón existente a la calle principal y un patio invernadero interior de nueva creación. Ambos se diferencian a través de un pavimento de tablero ajedrezado en blanco y marrón que señala el cambio de condición espacial y media entre interior y exterior, entre lo doméstico y lo urbano.
La reorganización interior elimina el pasillo y concentra la vida diaria en un espacio continuo de día, con la cocina situada en una posición central. El salón y el dormitorio principal se orientan hacia la calle, mientras que los espacios nocturnos secundarios se abren al patio de manzana. Entre estos últimos se inserta el patio invernadero, que introduce luz natural adicional, permite una iluminación cruzada desde tres orientaciones y aporta vegetación al corazón de la vivienda.
El resultado se aproxima más a la lógica espacial de una casa que a la de un piso convencional, articulando recorridos abiertos y espacios interconectados dentro de una envolvente contenida.
La materialidad del proyecto remite a un imaginario mediterráneo entendido desde la abstracción. La piedra de la topografía aporta peso y permanencia, anclando el espacio al suelo, mientras que los revestimientos cerámicos de tonos verdes introducen un carácter más ligero y cambiante. Los dorados y naranjas completan una paleta que evoca el paisaje local sin recurrir a referencias literales.
El conjunto se presenta como un espacio unitario, casi monumental en su continuidad material, que construye un ámbito de calma y retirada frente a la intensidad del entorno urbano inmediato.