Apartamento La Pechina
Apartamento La Pechina
DETALLES
Reforma Integral | Diseño, documentación y dirección de obra
Año 2026
108 m2 | 3 Dormitorios | 2 Baños
Fotografia. Fran Álvarez
EQUIPO
Pedro Garcia, Maaike Pullar
El proyecto aborda la renovación de una vivienda situada en un edificio residencial de mediados del siglo XX en el barrio de La Pechina, en Valencia, entendiendo la reforma como una oportunidad para reinterpretar determinadas cualidades espaciales asociadas históricamente a la vivienda urbana valenciana.
Más que una recuperación literal, la intervención propone una lectura contemporánea de valores como la amplitud, la generosidad espacial y la dimensión pública del espacio doméstico.
Las viviendas del ensanche valenciano se caracterizaban por una organización compleja y generosa, capaz de acoger no solo la vida familiar sino también actividades sociales y de trabajo. Con el paso del tiempo, estos modelos se fragmentaron para responder a formas de habitar más funcionales y reductivas. El proyecto se sitúa en un momento intermedio, en el que resurgen ciertas demandas vinculadas al trabajo doméstico y a la socialización en el interior de la vivienda, aunque desde una escala y unas dinámicas contemporáneas.
La intervención se articula a partir de dos gestos complementarios. Por un lado, una envolvente continua y sobria que reinterpreta elementos constructivos tradicionales —zócalos alicatados, pavimentos cerámicos continuos, estructura visible y puertas de suelo a techo— construyendo un fondo unitario, claro y legible. Por otro, una serie de elementos puntuales de carácter más escultórico que concentran los usos de transición, almacenaje y cocina, incorporando color, alicatados y referencias formales propias de la tradición valenciana y generando un contraste deliberado con la neutralidad de la envolvente.
Los colores de estos elementos singulares generan un dialogo entre ellas, con código según su función o ubicación, dando a la vivienda una capa organizativa adicional.
La cocina presenta tonos azules y blancos, mientras que los elementos escultóricos (armario y piel técnica) del dormitorio principal con su baño se realizan en tonos rojos y los elementos del resto de dormitorios y del baño principal, así como las transiciones de fachada se formalizan en todos verdes.
Las transiciones hacia la fachada son un tercer elemento adicional y se enfatizan mediante arcos de color y cambios de pavimento, haciendo explícito el paso entre el espacio urbano y el doméstico y generando ámbitos intersticiales habitables que refuerzan la profundidad del espacio interior, similares a tipologías como las columnatas, los espacios porticados o las galerías domésticas.
La materialidad se construye a partir de una lectura contemporánea de los materiales locales. Los alicatados funcionan como elementos unificadores que aportan escala y concentran servicios —en el cabecero del dormitorio, los baños o el pasillo— mientras que la alfombra cerámica del salón introduce una referencia directa al imaginario doméstico valenciano sin condicionar la versatilidad del espacio. La incorporación puntual de vegetación refuerza el carácter habitable de los espacios comunes.
Desde el punto de vista funcional, la intervención mantiene la estructura general de una vivienda de tres dormitorios, ajustando la distribución para ampliar el espacio de día y mejorar la relación entre cocina, salón y comedor. La eliminación del vestíbulo y parte del pasillo permite una circulación más fluida y una mejor iluminación cruzada. Los dormitorios se reorganizan para incorporar almacenaje y un baño en suite en el dormitorio principal, completando una vivienda compacta pero cargada de intensidad espacial.
La recuperación de la altura original mediante la eliminación de falsos techos y la apertura de los espacios de entrada y cocina permiten dotar a la vivienda de una mayor continuidad espacial y de una calidad lumínica asociada a los apartamentos señoriales de principios del siglo XX. Un falso techo de lamas de madera y el tratamiento cromático de la estructura existente introducen un ritmo espacial que remite a ámbitos de reunión colectiva.
El resultado es un interior contemporáneo que, a través de la escala, la luz y la materialidad, recupera una cierta idea de lo público y lo representativo dentro del ámbito doméstico, reinterpretando el legado de la vivienda señorial valenciana desde una sensibilidad actual.